Tras los estudios primarios, aprendio el oficio de cordonera, siendo necesario que comience a trabajar a los quince años debido a la muerte de su padre.
De sus cinco hermanos solo sobrevive Agustina, quien se casa en 1865. A partir de este momento Bonifacia junto con su madre se dedica a trabajar y a una vida piadosa llegando a formar la Asociación de la Inmaculada y San José, llamada después Asociación Josefina, mediante el cual enseña a jóvenes sin recurso el oficio de cordonera.
Bonifacia se sintió llamada a la vida religiosa. Su gran devoción a María hacia que su corazón fue acariciando el proyecto de hacerse dominica en el convento salmantino de Santa María de Dueñas.
Pero un acontecimiento de trascendental importancia va a cambiar el rumbo de su vida: el encuentro con el jesuita catalán Francisco J. Butiñá, que llega a Salamanca en octubre de 1870 con una gran inquietud apostólica hacia el mundo de los trabajadores manuales.

Bonifacia confia a Francisco J. Butiñá su decisión de hacerse dominica, pero el le propone fundar juntamente la Congregación de Siervas de San José, a lo que Bonifacia accede con docilidad. Con otras seis chicas de la Asociación Josefina, entre ellas su madre, da inicio en Salamanca, en su propio taller, a la vida de comunidad el 10 de enero de 1874.
Bonifacia propone al obispo de Salamanca, D. Narciso Martínez Izquierdo, que le permita fundar de una nueva comunidad en Zamora. Con el permiso de los obispos de Zamora y de Salamanca Bonifacia junto a su madre parte hacia Zamora el 25 de julio de 1883.
Durante su estancia en Zamora, la casa de Salamanca se desentiende de Bonifacia llegando a modificar la constitución original, e incluso el 1 de julio de 1901 cuando el Papa León XIII concede la aprobación pontificia a las Siervas de San José fue excluida de ella la casa de Zamora. Incluso cuando Bonifacia acude a Salamanca para limar asperezas se le niega el recibimiento.
Finalmente fallece en Zamora el 8 de agosto de 1905. Sus restos mortales se encuentran en la capilla del Colegio de las Siervas de San José, en Salamanca.
Aunque el rechazo de Bonifacia Rodríguez por parte de las Siervas de San José durante los primeros años causo casi el olvido de su obra dentro de la Congregación, con el tiempo su memoria se recupero. El 8 de junio de 1954, a raíz de la solicitud del consejo general de las Siervas de San José, se abrió en Zamora el proceso de Canonización.
El 1 de julio de 2000 el Papa Juan Pablo II promulgó el decreto sobre las virtudes heroicas de Bonifacia, y el 20 de diciembre de 2002 se reconocía como milagrosa la curación de una chica ocurrida en Barcelona.
El 9 de noviembre de 2003 Bonifacia Rodriguez fue beatificada por Juan Pablo II, estableciendo como su día festivo el 6 de junio. El 27 de marzo de 2010, Benedicto XVI autorizó su canonización que se llevó a cabo el 23 de octubre de 2011. Texto ext. de Wikipedia.
La nueva santa española tuvo una vida muy dura, su prioridad fue siempre ayudar a muchachas jóvenes necesitadas, dándoles refugio en sus talleres y ensenándolas a imitar a la Sagrada Familia de Nazaret, alma espiritual de todo el proyecto.
Aquel hogar de dos artesanos -José y Jesús- y una mujer que trabajaba en la casa-María- se caracterizaba por el trabajo manual, el cariño y la ayuda a los demás, exactamente lo que Bonifacia y sus hijas espirituales enseñan a vivir a decenas de miles de muchachas en los cinco continentes.
Su historia no fue fácil. Según la postuladora de la causa de canonización, Victoria López, «el proyecto era demasiado novedoso, y parte del clero de Salamanca no entendía la entraña evangélica del trabajo y de un carisma dirigido a la mujer pobre, por lo que Bonifacia fue excluida y falleció fuera de la orden en 1905». Pero las Siervas de San José recuperaron su memoria en 1936, la reconocieron como fundadora en 1941, iniciaron su proceso de canonización en 1954 y hoy la veneran como santa. Fuente abc.es
3 comments:
Liebe Grüße aus Deutschland
Crissi
Hola Claudia. Saludos.
Gracias por darme a conocer esta Santa mujer. Un fuerte abrazo y Dios te bendiga.
Fra Rodolfo de Jesùs O.Carm
MI HIJA FUA AL COLEGIO DE LAS SIERVAS DE SAN JOSE.....
QUE SU FUNDADORA FUE LA MADRE BONIFACIA...
LE ENCANTO QUE LA CANONIZARAN.
UN SALUDO
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