Virgen del Socorro

El 19 de mayo de 1616, el Obispo de Caracas, Fray Juan de Bohórquez, autorizó la fundación de la Cofradía del Espíritu Santo que le habían solicitado los indios, esclavos y pardos de Valencia. 
Años después, se decide encargar a España una imagen de una vírgen, que tiene dos historias: Unos dicen que la cofradía encargó la imagen de Nuestra Señora del Socorro ya que la devoción a esta advocación estaba muy arraigada y extendida en América, mientras que por otro lado también se dice que se solicitó fue la Virgen Dolorosa pero se negó la petición.
 La imagen tiene su principal centro de culto en la Catedral de Valencia o Basílica Menor de Nuestra Señora del Socorro en Venezuela y su festividad se realiza el 13 de noviembre.
Es de destacar que, a pesar de que se le coloca el nombre de Nuestra Señora del Socorro, la imagen mariana corresponde realmente a la Virgen Dolorosa; la leyenda relata un error de destinatario al momento de la entrega de la imagen de devoción en la ciudad, conservandose finalmente el nombre de la vírgen que se tenía previsto recibir (Virgen del Socorro) pero manteniendo la imagen mariana recibida.

 

San Simón

El apóstol Simón, también llamado el Zelote, es uno de los doce apóstoles. Antes de unirse a Jesús habría pertenecido al grupo de los zelotes, que luchaban contra Roma.
Predicó en EgiptoLibia y, posiblemente, en Persia. Habría muerto como mártir en la costa de Mar Negro cerca del Cáucaso, probablemente en el territorio de la actual Abjasia.
Su festividad se celebra el 28 de octubre, y tiene el patronazgo de los curtidores y aserradores.

San Dionisio de Paris

San Dionisio de París, también llamado el apóstol de las Galias, fue el primer obispo de París donde fue martirizado junto con sus dos compañeros Rústico y Eleuterio.
Fue objeto de veneración temprana, y ya santa Genoveva hizo construir una iglesia sobre su tumba hacia los años 450-460.
Dionisio fundó en Francia muchas iglesias y fue martirizado en el 272.
Según las Vidas de San Dionisio, escritas en la época carolingia, tras ser decapitado, Dionisio anduvo durante seis kilómetros con su cabeza bajo el brazo, atravesando Montmartre, por el camino que, más tarde, sería conocido como calle de los Mártires. Al término de su trayecto, entregó su cabeza a una piadosa mujer descendiente de la nobleza romana, llamada Casulla, y después se desplomó. En ese punto exacto se edificó la célebre basílica de Saint-Denis en su honor. La ciudad se llama actualmente Saint-Denis.
Su festividad se celebra el 9 de octubre.

Pío de Pietrelcina - 23 de setiembre

Este 23 de setiembre celebramos al Padre Pío, Pío de Pietrelcina.
Francesco Forgione nace en Pietrelcina en el año de 1887, sus padres fueron Grazio Orazio Mario Forgione y María Giussepa di Nunzio. Su familia era de clase humilde, trabajadora y muy devota. Desde niño mostró mucha piedad e incluso actitudes de penitencia. Su infancia se caracterizó por una salud frágil y enfermiza. Es desde esta edad donde manifestó un gran deseo por el sacerdocio, nacido por el encuentro que tiene con un monje capuchino del convento de Morcone llamado Fray Camillo quien pasaba por su casa pidiendo limosna. Su padre tuvo que emigrar a América para poder pagar sus estudios, en 1898 a Estados Unidos y en 1910 a Argentina. Desde su niñez sufre los llamados «encuentros demoníacos», que lo acompañaran a lo largo de su vida. Amigos y vecinos testificaron que en más de una ocasión le vieron pelear con su propia sombra.
Sin duda alguna lo que hizo más famoso al padre Pío fue el fenómeno de los estigmas, llamados pasionarios, heridas en manos, pies, costado y hombro, dolorosas aunque invisibles entre 1911 y 1918, y visibles desde este último año hasta su muerte. Su sangre tenía al parecer perfume de flores, aroma asociado a la santidad. La noticia de que el padre Pío tenía los estigmas se extendió rápidamente. Muy pronto miles de personas acudían a San Giovanni Rotondo para verle, besarle las manos, confesarse con él y asistir a sus misas. Se trató del primer sacerdote estigmatizado.
El 20 de septiembre de 1968 el padre Pío cumplió 50 años de sufrir los estigmas, celebrando una misa multitudinaria. Sus fieles ubicaron alrededor del altar 50 grandes macetas con rosas rojas, por sus 50 años de sangre.
Tres días después, el 23 de septiembre de 1968, el padre Pío falleció. Su funeral fue tan multitudinario que se tuvo que esperar cuatro días para que la multitud de personas pasara a despedirse. Se calcula que hubo más de 100.000 participantes en el entierro.

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